LUNARES

También llamados Nevos (en latín significa “marca”, “signo” o “señal”). Pueden estar presentes desde el nacimiento o adquiridos durante la niñez, adolescencia o adultez.

Se considera que el 95 % de la gente tiene uno o mas nevos y pueden ser de distintos tamaños y colores.

Es muy importante realizar un control anual de los lunares con el dermatoscopio que es lo que utilizamos los dermatólogos para este fin.

Cuando aparecen nuevos lunares o cuando hay cambio en los ya existentes debemos acudir al dermatólogo con urgencia. Nos basaremos en la regla del ABCDE (Asimetria, Bordes, Color, Diámetro y Evolución ) para el autocontrol y evaluar si notamos algún cambio.

Algunas lesiones requieren extirpación para biopsia.

El uso de protector solar desde edades tempranas de manera regular (tanto en verano como en invierno) y los controles periódicos de los nevos permitirán una prevención y una detección precoz de lesiones malignas.